Nombre completo: Reyes Quintana

Profesión: Psicóloga y psicoterapeuta gestáltica.

Años de experiencia: más de veinte años en este campo.

-¿Cuál es tu valoración general sobre la formación de Somatic Experiencing? ¿Qué destacarías?

De Somatic Experiencing aprecio y valoro diversos aspectos. Uno de ellos es su “verificabilidad”. Es decir, no son opiniones que, ya se sabe, hay y pueden haber y caber de todo tipo y de todos los gustos. Me gusta porque se basa en descripciones de observaciones sobre las respuestas físicas de las personas. Y cuando conectamos con el cuerpo no hay dudas. ¡O es o no es! O estoy tensa o me duele o tengo calor… Las respuestas físicas son claras. Y podemos observar sobre la marcha si la hipótesis sobre la que trabajamos tiene sentido, funciona o no. En nuestra cultura, y en mi trabajo gestáltico lo observo una y otra vez, estamos tan imbuidos del paradigma cartesiano basado en la famosa frase “Pienso luego existo” que confundimos pensamiento con realidad. Y ahí residen bastantes de nuestros problemas. Uso bastante la pregunta “qué sientes en este momento” y son muy frecuentes respuestas del tipo “que me está tratando mal”. A la pregunta sobre sensación, que es la que nos da claves sobre la realidad, me responden con un juicio o una opinión. Que puede ser cierta o no y que está sujeta a interpretaciones de todo tipo. Si la respuesta está “agarrada” al cuerpo: “tengo tensión en la espalda”,” me siento triste”…, entonces encuentro una “certeza “con la que trabajar, puesto que es una verdad, subjetiva pero real, mía, y de la cual me tengo que ocupar.

Cuánto más experiencia profesional y personal tengo, más diáfano percibo que las preguntas profundas y significativas sobre lo que ocurre tienen su respuesta en lo corporal.

-¿Qué recursos te ha dado esta Formación para trabajar con tus pacientes/clientes? (A nivel de la técnica o del enfoque general)

Como nombré antes, trabajo con una orientación gestáltica y esta tiene como característica abordar la relación con el otro desde todos los aspectos del ser humano, es decir, su corporalidad, su emocionalidad y su pensar. Por esto Somatic Experiencing se integra muy bien con esta manera de trabajar. Desde la Gestalt, vemos al ser humano esencialmente como organismo en un medio, en un entorno. Y es en ese medio donde puede satisfacer sus necesidades. Un organismo sano adulto sabe hacerlo. Crece y se desarrolla en el contacto y la relación con ese medio. No olvidando que la escala de necesidades humana va desde lo más básico a lo más sublime.

Desde el punto de vista de la Gestalt, por tanto, es esencial “el contacto” con el entorno para mantenernos sanos y plenos. Y en nuestra definición de contacto, sólo existe “contacto” si en el organismo hay una respuesta sensorio-motora-emocional. Dicho de otra manera, la realidad está en el cuerpo. Si yo miro un hermoso paisaje marino, aquí en las Islas Canarias donde vivo, y en mi cuerpo hay una reacción, no importa lo sutil que sea, entonces he hecho contacto y algo ha cambiado en mí. Me he enriquecido con el exterior con el ambiente. Si paseo por el acantilado, miro y no hay respuesta en mí, es que no he hecho contacto. He pasado por la Belleza sin con-moverme.

Explico esto para subrayar cómo el estilo Somatic, empatiza perfectamente en esta manera de trabajar. Y lo que me aporta es una profundización y conocimiento en todo el ámbito corporal. Me da claves que aumentan mi comprensión y mis recursos terapéuticos en general, especialmente con algunos pacientes o con algunos temas de esos pacientes que únicamente tienen solución si los abordamos escuchando ese lenguaje corporal específico y respondiendo también en ese lenguaje. Digamos, que Somatic Experiencing ha enriquecido mucho mi vocabulario y mi conocimiento gramatical de esta “Lengua”.

-¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de la Formación?

Pues me ha llamado la atención que, en este lenguaje de nuestro cuerpo y de nuestro sistema nervioso, es importante y eficaz el ritmo lento. Fue un descubrimiento cuando me dijeron: el hecho traumático se produce porque algo fue “demasiado”. O demasiado fuerte o demasiado pronto o demasiado inesperado….y en todos los caso fue demasiado rápido. El organismo no pudo responder y se quedaron colapsadas las respuestas correspondientes a los recursos. Para poderlo sanar, es imprescindible el opuesto, la lentitud. Sólo así el mensaje se asimila en nuestro sistema nervioso, sólo así recuperamos nuestra sana normalidad.

También me ha ayudado el poner énfasis en los recursos. El uso, entrenamiento y la percepción de los recursos disponibles dentro y fuera de sí misma puede variar notablemente la percepción y el afrontamiento de la realidad para una persona. Puede darle fuerza y seguridad para hacerse cargo de sí, de su salud, de su bienestar y afrontar cambios.

-¿Por qué recomendarías esta formación a otros profesionales como tú?

Anteriormente he dicho razones, añado que la recomiendo porque es una formación que lleva a resultados personales y profesionales casi inmediatamente. Es lo que ocurre cuando trabajamos desde lo corporal. Resalto que el sistema de enseñanza es muy bueno con prácticas supervisadas constantes donde aprendemos y nos trabajamos a nosotros mismos a la vez. La recomiendo porque es una formación seria, actualizada con los avances neurofisiológicos. Y porque forma parte de una línea internacional que con sus resultados la avala.

-¿Has aplicado el aprendizaje en tu consulta? Si es así, ¿qué cambios has observado en tus pacientes/clientes?

 

La inclusión de Somatic Experiencing en mi estilo gestáltico es sumamente coherente y armoniosa y desde esa base hubiera sido imposible no usarlo en la consulta porque lo aprendido forma parte ya de mi bagaje profesional y por ello lo aplico de un modo natural. Obviamente no siempre y con los límites que supone que aún no he terminado mi formación en Somatic Experiencing. Si hablo de los cambios que percibo en mis pacientes, estos van en lo apuntado más arriba. Cambios observables y profundos a corto medio y largo plazo.