Alumna de la primera promoción de Somatic Experiencing España, en la actualidad Certificada Somatic Experiencing Practitioner (SEP).

Mi valoración sobre la formación es muy buena, por la organización, profesionalidad y apoyo recibido.

Los recursos que he obtenido  en cuanto a la técnica, se refieren principalmente a la capacidad de restaurar el propio cuerpo, estando presente, sin utilizar la razón, es decir, la parte  cognitiva de nuestro cerebro; simplemente liberar la energía “atrapada” que tenemos todos nosotros, después de vivir un evento traumático.  Y lo más importante es descubrir las consecuencias que esto provoca en nuestra vida diaria.

Destacaría la importancia de realizar sesiones para sanarnos, resolviendo así nuestros conflictos, pudiendo crecer y evolucionar. No podemos sostener ni acompañar a ningún paciente sin estar nosotros regulados y equilibrados.

La formación de Somatic Experiencing se la recomendaría a otros profesionales porque es una herramienta muy valiosa en consulta.

La presencia en TODO, la autorregulación y el equilibrio que el sistema nervioso adquiere, hace que la propia sabiduría del cuerpo aparezca de forma natural, sanando cuerpo, mente y alma.