1. Los nueve pilares fundamentalesEstablecer un entorno seguro
  2. Alentar la exploración y aceptación inicial de las sensaciones
  3. Ayudar a restablecer el ritmo innato de “pendulación” entre el vórtice de trauma y el vórtice de recurso.
  4. Dosificar adecuadamente el tiempo de contacto con las sensaciones difíciles para crear estabilidad, resiliencia, organización y prevenir la retraumatización.
  5. Proporcionar un registro de experiencias positivas que permitan suplantar las respuestas pasivas de colapso e impotencia con respuestas defensivas activas y de poder.
  6. Separar la asociación condicionada de miedo e impotencia de las respuestas biológicas de inmovilidad.
  7. Resolver estados de hiperactivación guiando suavemente hacia la “descarga” y redistribución de la enorme energía de supervivencia que ha sido movilizada para la acción de sobrevivencia al mismo tiempo que se libera la energía que sostiene el funcionamiento del nivel cortical superior.
  8. Promover la autorregulación para restablecer el equilibrio dinámico y el estado de alerta en calma. (relaxed alertness)
  9. Orientar al aquí y ahora, contactar con el entorno y restablecer la capacidad para involucrarse socialmente.